Hay días que miras atrás y puedes ver como tu práctica ha ido avanzando y sus frutos maduros te alimentan con empoderamiento. Otras veces el cuerpo duele, o quizá muestre una resistencia hacia la práctica, cierto nivel de rigidez inusual, o una falta de concentración o afinación. Y todas estas sensaciones, ciertamente muy reales, se convierten en una carretera hacia el descrédito, o incluso en desasosiego con respecto a la práctica y el sentido de todo ello. Shraddha quiere decir confianza inquebrantable y su práctica misteriosa se ramifica en tu vida. Shraddha es la confianza inquebrantable en la bondad genuina de la vida y esta práctica requiere un par de guevos, determinación y un motón de fuerza en el centro de tu cuerpo. . Practicas Shraddha cuando “sabes” que todo lo que la vida te pone en la puerta es exactamente lo que necesitas para desarrollar tu confianza: los buenos momentos y los difíciles, los que fluyen y los rígidos, los que te convencen y los frikis, los placenteros y los dolorosos. Es fácil darle la bienvenida a los buenos momentos, los difíciles solo te están diciendo que necesitas un cambio de perspectiva para poder abrazar lo que viene o quizá también es necesario un cambio de acción para que la forma en la que vives esté más en línea con quien tu eres de verdad. Que las cosas se pongan duras quizá sea solo una sugerencia hacía un cambio necesario en la forma en la que te ves a ti mismo, en las viejas historias que te cuentas sobre ti mismo que aún te crees y que condicionan tu sensación de felicidad y satisfacción. Cuando consideras estas cosas entonces la dificultad sirve solamente para reforzar tu confianza en ti mismo y tu camino.
