Sthira- Fuerza

In English here

Durante los últimos diez años he practicado esto o algo como esto a veces tres veces al día y otras tres veces a la semana. La cosa es que en este periodo de tiempo he conseguido tener una práctica consistente de Yoga. Esto es lo único que ha permanecido conmigo, inalterable, cuando las cosas iban y venían y lo inimaginable pasó. Mi vida ha dado tantos giros que cuando las cosas se pusieron de verdad chungas la única cosa que se mantuvo intacta fue mi práctica y mi enseñanza de Yoga. Esta práctica ha sido y todavía es mi refugio y mi profesora, como cuando sientes que alguien te ama tan incondicionalmente que no puedes evitar correr hacia ellos a buscar refugio y aprendizaje. Ha sido un espejo donde mirar las fijaciones de mi personalidad, el estado delirante de un ego que no entra en esta habitación, el perfeccionismo anal que imponía aplastantemente a mi misma y a otros. Ha sido un lugar en el que refugiarme cuando todo dejó de tener sentido y seguí practicando cuando parecía que continuamente todo se derrumbaba estrepitosamente a mi alrededor. Pero más que nada ha sido una profesora imparcial que me ha enseñado lo que significa ser fuerte. La fuerza que he aprendido gracias a mi práctica de yoga es la habilidad para mantenerme firme y centrada en mi corazón y vivir mi vida como empujada desde el centro de mi cuerpo hacia el mundo y no sintiéndome vapuleada o exigida por los acontecimientos externos. Es más fácil decirlo q hacerlo, pero de verdad vivir como sientes requiere determinación pura y una confianza inquebrantable en la Vida y todos sus giros. Esto nada tiene que ver con poder muscular o poder mental; tiene que ver con confiar. Hacer posturas sobre la cabeza, equilibrarte sobre las manos, girar hacia atrás, flotar hacia delante y hacia atrás son cosas muy guays que te hacen sentir bien y que requieren cierto nivel de técnica, que podrías aprender en gimnasia. Se convierte en Yoga cuando te comprometes a practicar diligentemente, a observar tus reacciones emocionales cuando practicas, a seguir tu respiración como tu única brújula y entonces descubres que la Vida ha estado conspirando a tu favor todo el tiempo. Este es el principio de la fuerza resuelta. Como decía mi profe “Ana no le des a nada el poder de hacerte sentir exitosa o fracasada”.